Los molinos de agua eran infraestructuras dónde “la molienda” de granos tostados se convertía en “gofio”, hasta no hace mucho el principal producto de alimentación de la sociedad gomera, desde la época que los aborígenes lo utilizaban como base del sustento cotidiano.
El último de los molinos de agua que funcionó en esta isla fue el “Molino de los Vera”, ubicado en Pastrana (Barranco de Santiago), que paró su actividad el año 1998.
A continuación, el número de molinos por municipios y zonas.
AGULO: 12 molinos.
Meriga: 1
Cerpa: 3
La Palmita: 5
El Molino: 2
Las Rosas: 1
ALAJERÓ: 2 molinos.
Guarimiar: 1
El Frenito: 1
HERMIGUA: 35 molinos.
Barranco Monforte: 12
Lomo de San Pedro: 2
El Estanquillo: 1
Barranco de Lo Machado: 1
Hermigua: 2
Hacienda el Molino: 1
El Castaño: 1
Los Gomeros: 1
El Molino: 1
Las Monjas: 1
El Cedro: 8
Barranco de Liria: 4
SAN SEBASTIÁN: 11 molinos.
La Laja: 7
Benchijigua: 2
Lo del Gato: 1
Pastrana: 1
VALLE GRAN REY: 21 molinos.
Taguluche: 2
Arure: 3
Guadá: 4
Los Pedreros: 1
Los Rodaderos: 1
Los Paredones: 2
Lomo del Guindo: 1
La Calera: 6
Borbalán: 1
VALLEHERMOSO: 38 molinos.
El Carmen: 3
Banda de las Rosas: 3
El Lomito: 6
Pérez: 1
La Rosa de las Piedras: 4
Los Chapines: 5
La Asomada del Tanque: 2
Triana: 1
La Vegueta: 1
La Calzada: 1
Macayo: 2
Tazo: 2
Alojera: 2
Erque: 3
Erquito: 2
TOTAL MOLINOS EN LA GOMERA: 119.
La mayoría de estos molinos han desaparecidos por diversas causas; de otros sólo quedan sus ruinas, en algunos se ha transformado su estructura para otros usos y varios se han conservado, como se apunta en el croquis adjunto.
A este respecto, hacemos especial referencia al famoso y trágico temporal de la noche del 30 al 31 de octubre de 1941, suceso en el que fallecieron 12 personas en la isla, y desaparecieron muchos de estos molinos arrastrados por el agua; al menos 10 en Vallehermoso y 7 en Hermigua.
José Hernández Negrín (1886-1955) poeta popular de Valle Gran Rey, compuso unas décimas sobre “el temporal del 41”, con versos dónde hace referencia a los molinos:
Desaparecieron tiendas,
talleres y los molinos,
altares, santos divinos
y ricos campos de hacienda.
Muchas casas de vivienda
fueron desaparecidas,
y hasta las huellas perdidas
de donde fueron fundadas;
otras fueron derrumbadas
y en escombros convertidas.
FUENTE DE DATOS
– De los datos y croquis: libro “Molinos de agua en La Gomera” (2003), del investigador Francisco Aguilar Ferraz.
– De la imagen: “Piedra de molino en Guadá”. FEDAC, 1983.


