El “Molino de La Menora”, del que sólo se conserva el “cubo”, se encuentra ubicado en el barrio de “La Hoya”, también conocido como de “La Raya”, situado a la derecha del “Barranco del Luchón”.
En este sitio también se observan algunas cuevas en las paredes rocosas del margen derecho del cauce; cavidades ahora con desplomes que, posiblemente, fueron utilizadas por los guanches, y en esa perspectiva apunta la denominación del lugar (auchon).
Por otra parte, a la izquierda del citado “Barranco del Luchón” se encuentra la “Cuesta de Chacaica”, barrio edificado a ambos lados del antiguo camino de “Las Vistas”, vía que después de subir la montaña y transcurrir a través de la “Caldera de Pedro Gil”, llega a la cumbre por “Las Crucitas” para después bajar hacia el “Valle de La Orotava”.
En el entorno de este enclave poblacional de “Chacaica” se encuentran el “Molino de Arriba” o de “Trasmuros”, el “Molino del Medio” y el “Molino de Abajo”.
Este último molino ha sido restaurado recientemente y se observa el uso y abuso del cemento en su estructura; quizás, distando mucho de los materiales e imagen original, si tomamos como referencia los otros dos molinos cercanos.
Además de las referencias “oficiales” sobre los molinos, obtenidas en la página web del Ayuntamiento de Güimar, agradezco la información trasladada por personas vecinas de esta zona.
Especialmente, las conversaciones mantenidas con D. Emiliano y D. Miguel, vecinos de edades avanzadas con quienes hemos hablado de estas infraestructuras tan importantes en tiempos antiguos y, a su vez, de este entorno y el mundo rural de ahora y de antes.
En dialogo abierto y afable tratamos sobre la agricultura, los tipos de cultivo en esta zona y los de otro lugar en Agache, de dónde procede uno de los vecinos; acerca de las prácticas de antes sobre cultivos de papas y tomates para la exportación, así como de las viñas, vinos y un antiguo lagar de viga de un familiar.
En específico, destacamos los problemas para disponer de agua y su alto precio, situaciones que han sido una constante histórica que influye mucho en la agricultura. También, hemos comentado acerca de la realidad actual de la zona alta, con terrenos en los que antes se cultivaba y ahora están abandonados, mientras son visitados por personas foráneas para disfrutar los días festivos en casas, cuevas y cuartos que se utilizan para esos fines de ocio.
Estos cuatro molinos están declarados Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de “Sitio Etnológico”.





