Guadá. Valle Gran Rey, la Gomera.

Junto al Risco de Guadá, manantial de agua y con ello de vida, posiblemente se celebraban rituales aborígenes relevantes practicados por “maguadas” en los que participaba la princesa Echinea (origen del apellido Chinea).
“Hasta 1854 el barranco conocido como Valle Gran Rey, cuyo tramo alto se llama Guadá, pertenecía a la jurisdicción de Chipude. Al suprimirse ese Ayuntamiento la mitad oriental de Guadá pasará a formar parte del término municipal de Vallehermoso, mientras que la mitad occidental será de Arure.
Más tarde, en 1928 la mitad oriental de dicho barranco se segrega de Vallehermoso y pasa a formar parte de la jurisdicción de Arure. Finalmente, en 1941 el Ayuntamiento de Arure cambia de nombre y pasa a llamarse Ayuntamiento de Valle Gran Rey.
Esto quiere decir que, según sean las fuentes escritas consultadas, podremos encontrar Guadá y sus variantes en Chipude, Vallehermoso, Arure o en Valle Gran Rey” (José Perera, en “La Toponimia de La Gomera”, volumen 9, página 13).

La leyenda de «La Mosca», una realidad histórica.

¿Dónde están actualmente los cañones de “La Mosca”?

Las primeras referencias que escuché sobre el barco “La Mosca” y sus cañones las recibí en forma de leyenda de mis antepasados, familiares y vecinos, cuando hablaban y en la imaginación me transportaban a cómo era “La Playa” de Vallehermoso “en los tiempos de antes”, y época en que funcionaban los pescantes y los barcos llegaban para embarcar o desembarcar personas y mercancías.

En realidad, “La Mouche”, popularmente conocido como “La Mosca”, fue un famoso barco corsario francés que actuó en Canarias y aguas cercanas y entre 1798 y 1801 capturó 22 barcos, hasta que fue hundido el día 6 de marzo de 1801 en La Playa de Vallehermoso, cuando se refugió en esta bahía huyendo de barcos ingleses que le perseguían desde Santa Cruz de La Palma.

En el año 1969, del fondo marino se extrajeron dos de sus cañones, y pasados unos días, desaparecieron del pueblo, sin que hasta tiempo reciente se supiera dónde estaban.

Con los datos de diversos trabajos de investigación, incluido el de quien esto escribe, que se pueden consultar en los enlaces abajo compartidos, se conoce que en el año 2013 los cañones habitualmente estaban en el Palacio del Marqués de Santa Cruz, colocados a ambos lados de la puerta del Archivo Museo Álvaro de Bazán, en Ciudad Real, y que uno de ellos, sin que se hiciera referencia a su origen, fue utilizado en la exposición dedicada al marino Blas de Lezo, defensor de Cartagena de Indias frente a los ingleses en el año 1741.

Por lo tanto, con las investigaciones correspondientes, la leyenda se ha convertido en realidades históricas, y los cañones son sus objetos simbólicos, y dada la importancia que tienen los objetos arqueológicos para la cultura e historia de los pueblos, cuestiono:

¿No sería conveniente que alguien planteara y solicitara que los cañones regresen algún día para ser expuestos definitivamente en algún lugar de La Playa de Vallehermoso?

Al menos, ¿no sería conveniente que alguien considere la importancia del barco de referencia y sus cañones, y al menos se coloque algún panel informativo que recuerde el barco más famoso de Vallehermoso?

Además, por su historia, en su contexto, uno de los barcos más famosos de Canarias;…y especialmente, muy “apreciado” por los ingleses, que lo querían apresar o hundir más pronto que tarde.

FUENTES

Andrés Raya Ramos:

http://www.eldiario.es/…/Playa-Vallehermoso-canones

http://www.eldiario.es/…/Playa-Vallehermoso-extraccion

Ángel Ignacio Eff-Darwich Peña:

https://docplayer.es/55016670-En-el-dia-del-31-de-octubre…

IMÁGENES:

https://www.abc.es/…/abci-monumento-blas-lezo…

Año 1934. Club Deportivo Unión Hermigua.

En el periódico deportivo “AS” de fecha 5 de marzo de 1934, el texto de encabezado en la página 23 consta “Centenares de equipos juegan cada domingo”, y entre las diversas imágenes de equipos se publica una con pie de foto “Club Deportivo Unión Hermigua. Gomera”.

Posiblemente, esta sea la foto más antigua de un equipo de fútbol de La Gomera.

El fútbol moderno lo inventaron los ingleses, y llegó a Canarias bajo la influencia de las personas que venían con las empresas inglesas que se establecieron en las islas a finales del S. XIX y principios del XX.

En Hermigua operó la empresa británica Fyffes, relacionada con terratenientes locales que constituyeron la Sociedad Anónima La Unión para construir el pescante en el lugar denominado El Peñón.

A la vista de estos datos, surge una cuestión modo hipótesis: ¿influyeron estas circunstancias como precedente para que se formara el Club Deportivo Unión Hermigua y sus miembros practicaran esta modalidad deportiva?

Quizás; esta es la respuesta por lo pronto.

Agradezco al investigador Antonio Javier Fernández Delgado que, conocedor de mi interés por la historia del deporte en La Gomera, en su momento me trasladó esta referencia.

Navegando por la «Presa de la Encantadora», Vallehermoso. Gomera.

En el año 1976, Pepito Raya, Nicolás Damas, Yeyo Morales y Cheico Rodríguez eran cuatro pescadores que trabajaban en barcos atuneros y se habían recorrido los mares de Canarias, los de la costa africana del banco sahariano y los de algunas zonas del norte de España.

Sin embargo, echaban en falta no haber navegado por aguas interiores de La Gomera; y eso no podía seguir así, con ese debe en sus curriculum de marineros.

Por lo tanto, en una parada de la campaña de la pesca, decidieron hacer una chalupa para recorrer las aguas del Embalse de La Encantadora en Vallehermoso.

Como necesitaban dejar constancia de aquella epopeya, solicitaron mi presencia para que quedara inmortalizado el hecho en imágenes fotográficas, invitándome, “en pago”, a darme un paseo también por tan especial ámbito acuático, y al posterior refrigerio, que duró toda una tarde de alegre regocijo en las ventas-bares del Barranco del Ingenio.

Recuerdos de aquellos maravillosos años, y de unas buenas y entrañables personas.

Año 1899. Soldados gomeros regresan de la guerra de Cuba.

Los jóvenes soldados que tenían que ir de forma obligada a la Guerra de Cuba procedían de las clases sociales más desfavorecidas; porque, de otra parte, las familias elitistas que tenían solvencia económica pagaban el canon de la “redención en metálico” correspondiente para librar a sus hijos del tormento de las batallas militares y posiblemente de la muerte.

Así se ha construido la historia, aunque no siempre haya quedado constancia de todas las situaciones y hechos. Por lo tanto, refrescar nuestra memoria y, con ello, intentar comprender un poquito más y mejor la sociedad y contexto en que vivimos, a su vez, también requiere conocer los antecedentes del mundo y devenir histórico que nos ha traído hasta aquí.

En este caso, la referencia publicada refleja que unos soldados llegan a Gomera procedente de la Guerra de Cuba y es la Cruz Roja quién les asiste, y no algún ámbito de la Administración del Gobierno, precisamente, instituciones oficiales dirigidas políticamente por las clases sociales y las familias elitistas de mayor solvencia económica.

Por otra parte, destacar que el 12 de octubre de 1894 se funda la Comisión de la Cruz Roja en San Sebastián de La Gomera, presidida por Vicente Cabrera de Lemus.

En este sentido, observemos la noticia que se expone en el siguiente texto.

“Un soldado de la Gomera, que llegó hace algún tiempo repatriado de la Isla de Cuba y que accidentalmente se halla ahora en esta Capital, nos ha manifestado deseos de que hagamos publico su agradecimiento y el de sus compañeros á la Asociación de La Cruz Roja en general y particularmente al Sr. D. Vicente Cabrera Lemus, subdelegado de la Asociación en la Gomera, por las atenciones y auxilios que de una y otro han recibido.

Dicenos que habían llegado á aquella isla Domingo Hernández Mendez (sargento), Enrique Díaz Hernández, Eliseo Santos y Policarpo Barrera García, de Vallehermoso; Rosendo Sánchez Mesa, Antonio Martín y Gregorio Rodríguez García, de Agulo; y Francisco Medina Díaz, de Hermigua.

A todos les proporcionó el Sr. Cabrera Lemus, alojamiento y comida, y abonó de su peculio particular todos estos gastos y los que ocasionó la traslación de cada uno de ellos á sus respectivos pueblos”

Fuentes:
– Del texto: “Diario de Tenerife”, 25 de junio de 1899.
– De la imagen: Archivo General Insular de La Gomera.

Pedro de Aguachiche, un caso milagroso.

Hernán Peraza, era un “hombre sin conciencia, soberbio y brutal” (Wölfel, en Revista del Museo Canario, nº 1, 1933).

Por lo tanto, no es de extrañar que, ante las situaciones de tiranía y abusos de poder de este individuo, se produjera en la isla una primera rebelión en 1484. En ayuda de Peraza acudió el conquistador y gobernador de Gran Canaria, Pedro de Vera, quién después de cometer atrocidades masacrando con crueldad, se llevó esclavizadas para Canaria más de doscientas personas aborígenes de la isla.
Pasado un tiempo, dado que el señor feudal continuó con su despotismo, en 1488 gomeros promovieron hacer justicia y, aunque el objetivo era prender al señor, mataron a Hernán Peraza. Y para allá volvió Pedro de Vera, esta vez en ayuda de la señora viuda Beatriz de Bobadilla y su camarilla servil encerrada en la Torre del Conde; y el conquistador se empleó de nuevo con su ya demostrada crueldad. Comportamiento inhumano que también practicó contra los gomeros esclavos cuando regresó a Gran Canaria.

Sobre este contexto y hechos históricos, Gómez Escudero relata el caso milagroso de Pedro Aguachiche; personaje este al que presenta con ingenuidad y honestos deseos de demostrar su inocencia una y otra vez; posiblemente, la razón de ser de un humano virtuoso socializado de esa forma en su cultura aborigen y, quizás, también confiando en las ideas que le habrían inculcado los mensajeros de las nuevas creencias religiosas del cristianismo, aún sin observar que, una cosa era la teoría religiosa y otras su puesta en práctica.

Veamos el texto de Escudero:

“Fueron diversos los géneros de muerte, porque ahorcó, empaló, arrastró, mandó echar a la mar vivos con pesas a los pescuezos, a otros cortó pies y manos vivos, y era gran compación ver tal género de crueldad en Pedro de Vera.

A los niños y niñas repartió el Gobernador a su voluntad, dándolos de regalo pr. esclavos a quién él quería, también llenó un navío de estos muchachos y envió a vender p.ª gastos de la gente de guerra. Y como el proceso o información que hizo hacía cómplices a todos los gomeros que estaban en Canaria que habían ido a la Conquista con su Señor, y a otros después, que serían todos mas de trescientos, en q. habían avisado que se alzasen con la tierra. Callóselo por entonces, y echas estas justicias, despidióse de la Gomera y pasó a Canaria, onde dio aviso a los Conquistadores de Guía, Telde, Arúcas y otras partes, que a estos prendiesen, y aquí hizo lo mismo; ocupando muchas jorcas y empalizadas de cuerpos de hombres, hechó muchos vivos a la mar atados y llevados en barcos, para que fuesen bien lejos.

Caso milagroso de un gomero que es digno de tenerlo muy en memoria y sucedió así; este se llamaba Pedro de Aguachiche y estaba en Canaria, sacáronlo de la cárcel con otros para ajorcar, y estando todos colgados se cayó la horca y este quedó aun vivo y mandó Pedro de Vera que lo volviesen a la cárcel y el dia siguiente lo sacaron atado y llevaron embarcado a echar con la pezga (¿) bien a lo largo echáronlo y vínose el barco y de allí a rato, también Aguachiche desatado y muy alegre y fuese en casa de Pedro de Vera y díjole: Señor vesme aquí, no me hagas mal por amor de Dios y de Santa Catalina, que yo no tengo culpa, enojado Pedro de Vera lo mandó llevar a la carcel, y el otro día mandó llamar a Juan de San Juan de Aráis de un barco que llevase a aquel gomero y se lo echase a la mar muy fuera a lo largo atado de pies y manos y mirase como lo ataba.

El Araez lo cumpió mejor de lo que se lo mandaron la primera vez, y ahora a la ley de Bayona junto a los Roques de las Isletas: Venido el Araez y dio certificación de ello: A el día siguiente viene otra vez Aguachiche, y entrase en casa de Pedro de Vera, vezme Señor como no tengo yo culpa, quedó absorto Pedro de Vera y preguntóle que era lo que tenía o como se libraba y él estando ante mucha jente dijo: Señor, yo antes que echar a mi a la mar llamar a Santa Catalina y estando ya en el mar viene a mi una mujer vestida de blanco y me desata y pone delante de mi dos hombres y el agua se me aparta y vengo andando y salgo fuera como hasta aquí. Oído esto se aturdió el Gobr. y los circunstantes tomaron mucha devoción a Santa Catalina de Alexandría y que muchos años había en su tierra esta devoción: Pedro de Vera le hizo vestir y despues murió muchos años y hallóse en la Conquista de Tenerife y la Palma después”.

FUENTE: “Historia de la conquistas de la Gran Canaria”, por el capellán y Licenciado Pedro Gomez Escudero. Prólogo de Dacio V Darias y Padrón, mayo de 1936. Gómez Escudero escribió su obra en la segunda mitad del S. XVI (A. Vizcaya Carpenter, en Revista de Historia nº 101-104, 1953).


IMAGEN: vista parcial de escultura en La Puntilla, Valle de Gran Rey.

Electrificación en la Gomera.

Recuerdo en este post dos noticias aparecidas en periódicos sobre la electrificación en La Gomera. Antes, adelanto algunas percepciones personales.

Actualmente, con sólo mover un dedo pulsamos un botón y en plena noche se hace la luz; o bien abrimos el frigorífico y ahí encontraremos comestibles conservados por el frio, disponemos del agua, refresco o cervecita bien fresquita para saciar la sed.

Por otra parte, la bombilla proporciona la luz necesaria para facilitarnos la lectura de un buen libro, y el enchufe de energía eléctrica alimenta la conexión del ordenador u otros artefactos para la comunicación, el ocio o el trabajo telemático, aún con las dificultades ocasionadas por las deficiencias en las infraestructuras.

Sin embargo, no hace tanto tiempo, en aquellos años de la pasada década de los setenta, quienes no vivíamos en los núcleos urbanos dónde existía “motor de la luz”, en casa nos alumbrábamos con quinqué de petróleo, y quienes queríamos leer en la noche teníamos que hacerlo a la luz de las velas; a su vez, por los caminos nos guiaba la luz de faroles y linternas para ver a caminar.

En pocas décadas, el mundo en estas islas de Canarias ha cambiado tanto que, posiblemente, si alguien que murió hace cincuenta años reviviera actualmente, quizás pensaría que está en otro planeta, y, a mi entender, considero lo estamos, al menos en el devenir en la faz de la Tierra así como por los cambios acontecidos en nuestro entorno local y en algunos otros ámbitos globales. Aunque, bien es cierto que también existen otros muchos lugares y sociedades que mantienen sus formas de vida similares a como existían en estas islas hace cinco o seis lustros.

A veces se suele decir que cada persona vive sus propias realidades y su mundo y, en esta perspectiva, aunque el globo terráqueo tenga su inercia natural de giro y desplazamiento, a veces el “tiempo” corre más rápido o más lento, según cómo y el momento que se vive y la percepción de cada persona.

Ahora bien, para evitar hacer comparaciones sesgadas, interpretaciones espúreas y evitar llevarnos a engaños, también es conveniente recordar y reflexionar sobre el significado de la frase que alguien expresó: “todo pasado fue,… anterior”.

A continuación, los textos de las noticias de referencia.

“DIARIO DE LAS PALMAS” de fecha 16 de abril de 1966:
“Dentro de diez meses sera electrificada La Gomera.
Están ultimados los trámites para la adquisición del solar donde será construida la nueva Central Eléctrica de La Gomera, cuya, primera fase —que prevee la electrificación hasta Vallehermoso—, estará terminada dentro de unos diez meses. La aportación del Estado para estas obras es de 48 millones y la del Cabildo Insular de La Gomera de cinco”.

De otra parte, a continuación el contenido de la noticia publicada en el “ECO DE CANARIAS”, el viernes 16 de mayo de 1975, con firma de Carlos Hernández Padilla.
“La GOMERA. Electrificación total de la isla.
SAN SEBASTIAN DE LA GOMERA, 15. (De nuestro corresponsal.)-
En la actualidad sólo están debidamente electrificados en La Gomera los núcleos de población del Norte de la isla, además de la villa capital, donde se encuentra la Central Termoeléctrica Insular. La Red de Alta Tensión hacia Hermigua, Agulo y Vallehermoso se montó sobre torres metálicas en su primer tramo, mientras que el segundo, con postes de madera, y por tanto más endeble, queda expuesto a las averías que provoca el mal tiempo. Este caso ha ocurrido en diversas ocasiones con el consiguiente corte de energía eléctrica a los puestos citados.

El presupuesto para afrontar la total electrificación de La Gomera es de algo más de 39 millones de pesetas para dos proyectes diferentes. Líneas de Alta Tensión, Red de Baja y Transformadores desde Vallehermoso a Valle Gran Rey y de San Sebastián hasta Alageró. En el primer caso (Vallehemoso-Valle Gran Rey), la suma a invertir debe ser de unos 27 millones. Los trabajos comenzaron durante el pasado año y las cantidades más importantes son las correspondientes al tendido de alta tensión, 12 millones y medio de pesetas. Derivaciones en Vallehermoso (casi 6 millones); Estaciones Transformadoras en Vallehermoso y Valle Gran Rey, más de 3 millones en cada Municipio.

En lo que se refiere al proyecto de San Sebastián a Lageró (sic), se tramita actualmente el oportuno expediente de expropiación por haberse tropezado con dificultades, interpuestas por los propietarios de los terrenos afectados por el paso de la línea, que anteponen sus intereses a los que son de la entidad de población. El presupuesto de esta obra es de cerca de 12 millones de pesetas.

Dentro de este proyecto se ha previsto el incremento en la demanda de energía, siendo el recorrido total del tendido de la alta tensión de 15.334 metros, que discurren en dirección Sur- Oeste aproximadamente a un kilómetro de la costa y guardando un cierto paralelismo con ésta hasta alcanzar la localidad de Playa Santiago”.

Fuente de la imagen: Archivo General Insular de La Gomera.

Pastores y ejercicio físico.

Precedentes de la práctica deportiva en espacios naturales de Canarias.
Un día, observando el vídeo anunciador de la carrera pedestre por las montañas de los espacios naturales de la bonita isla de La Palma, y el acierto del mensaje en la promoción de tan prestigiosa prueba deportiva, tejí su relación con un trabajo que realizaba sobre la práctica deportiva en espacios naturales.

En los antecedentes históricos del mencionado ensayo teórico, consideré imprescindible la referencia a los pastores tradicionales, ya que, en su movilidad por el territorio de Canarias son el precedente en actividades de ejercicio físico de modalidades deportivas actuales como el senderismo, carreras pedestres de montaña, montañismo, escalada, barranquismo, salto del pastor,…, y, asimismo, de otras modalidades deportivas practicadas en espacios acotados como la danza y la lucha canaria.

En la sociedad aborigen, la ganadería era una actividad esencial y los pastores, desde sus sitios de majada, recorrían con sus rebaños los diversos lugares en busca de pastos. Por este motivo, los pastores, de la época aborigen y de la época posterior a la conquista por los europeos, estaban en continua movilidad por el territorio.

A este respecto, en una investigación realizada sobre la relación entre la actividad física y patrones de la vida diaria en la población gomera entre los S. III al XV, sus autores encontraron la existencia de una alta movilidad pastoril de la sociedad aborigen (Carballo, Sánchez, Arnay, Hernández, González):
https://doi.org/10.1002/oa.2956.

Actualmente, en una sociedad capitalista y consumista caracterizada por el sedentarismo y el agobio y las tensiones de la vida cotidiana, valoramos mucho el ejercicio físico en la naturaleza, de forma que este gozo y disfrute, divertimento, “desport” o deporte, nos recuerda la similitud con el aprecio percibido por los aborígenes de Canarias respecto a los espacios en los que vivían y transitaban, como bien imagina y menciona Luis Diego Cuscoy, en su obra “Los Guanches” (1969):

“…con el tránsito por los mismos lugares fue trazando las rutas, salvando los obstáculos del terreno o las dificultades que le pudiera poner una barrera vegetal. Es decir, que tuvo que llegar el pastoreo para que el hombre descubriera el mundo y acaso sus bellezas, un mundo ciertamente limitado y estrecho en los primeros tiempos y unas bellezas pacientemente descubiertas y gozadas a lo largo del lento discurrir sobre la tierra, como pudiera ser el espectáculo del amanecer, hora de iniciar el pastoreo, y del atardecer, que es cuando hombres y animales se recogen en busca de reposo. Pero también fueron destacándose detalles particulares de la geografía recorrida, como la fuente, el regato, la colina, el llano, la montaña, aprendizaje graduado que trajo a la postre el mejor conocimiento de la tierra en su conjunto”.

En este contenido, Cuscoy esboza y describe sus ideas sobre las formas de vida de los Guanches. Por mi parte, aún de forma genérica y observadas referencias, expresar mis propias percepciones sobre aquellos pueblos de nuestros antepasados aborígenes de Canarias, que cultivaban socialmente y disfrutaban como seres humanos de una “vida buena”, en sus formas de vida cotidiana y armonía con el contexto natural de cada lugar y cada isla, y a su vez dejando la mínima huella de su paso por los espacios naturales por dónde transitaban.

Imagen: mi tío Manuel Raya Ramos, pastor, en Vallehermoso, la Gomera, saltando un barranquillo con el apoyo de su astia.

Treta para abortar el ataque del pirata «Pie de Palo» en la Gomera.

Gaspar Fructuoso (Azores) escribió en su obra “Saudades da Terra” (1586- 1590) sobre las Islas Canarias, y cuando trata sobre Gomera encontramos el siguiente texto que relata cómo engañaron con una estratagema al pirata Pie de Palo (Francois Leclerc) para que desistiera de invadir la Villa.

“Cuando Pie de Palo llegó a esta isla de La Gomera, después de saquear La Palma, ancló en el puerto de esta Villa, víspera de S. Pedro ad Vincula, poniendo sus ocho naves separadas unas de otras, a fin de que lo cogiesen todo e hiciesen daño en todo el poblado, que entonces era difícil de defender por no tener fortaleza como ahora. Pero los gomeros supieron más que él, pues todos acudieron a la playa y a Buen Paso, haciendo por la noche trincheras y hoyos en la arena, donde pudieran meterse cuando disparase la artillería, que lo hizo todo el dia siguiente.

Y viendo los gomeros que el enemigo se disponía a acometerlos, a la noche siguiente, enviaron todas las mujeres y niños y todas las personas inútiles para la pelea, fuera de la Villa, que se situasen en las alturas que rodean el valle, con tambores y banderas y palos por lanzas y arcabuces, que pareciese ser gente que venia de dentro de la tierra a defender la entrada del puerto, y así, con este ardid, antes de salir el sol, se mostró una compañía en el Camello, otra en otro espigón allí cerca, otra en el camino de Armiga; y cuando Pie de Palo y las gentes de las naves los vieron, pareciéndoles ser gran número de gente y ser imposible poder entrar a tierra, que se defendía mejor que los de La Palma, mandaron alzar anclas y velas, oyendo los gritos y desafios de los gomeros, que los llamaban nombres feos e injuriosos, diciéndoles que bajasen a tierra y no huyesen, que les tenían bien preparadas las mesas y los regalos. Y de esta manera quedó la tierra libre y pasaron más de 24 años antes que franceses volviesen a ella, unos de otros informados de la buena gente que había”.

Fuentes:
– Del texto:
Las Islas Canarias (De “Saudades da Terra”).
Gaspar Fructuoso.
Fontes Rerum Canariarum – XII
Instituto de Estudios Canarios, 1964.
– De la imagen: Archivo General Insular de La Gomera.