Las casas forestales tuvieron su razón de ser hasta la década de los años setenta del pasado siglo, cuando todavía se realizaban aprovechamientos forestales en los montes y la población necesitaba los despojos de ramas y las leñas para su uso en cocinas y otras actividades del mundo rural.
En las fotos se observan los restos de la «Casa Forestal de La Asomada», dónde vivieron Guardas forestales para facilitar con ello las tareas de guardar el «Monte de Aguirre».
Dado era requisito para ocupar la casa que el guarda estuviera casado, ahí, aislados en el espacio y socialmente, vivieron con sus respectivos familiares, lejos de las zonas habitadas y de los servicios públicos más necesarios en la vida cotidiana, entre otros, médicos, escuelas, tiendas y mercado.
Esta casa forestal de “La Asomada”, a dónde se llega a través de un sendero que parte desde la zona alta del núcleo urbano de “Jardina” (La Laguna), estaba situada en un lugar estratégico, porque, desde allí, además de tener buenas vistas, se escuchaba cualquier sonido de hacha cortando que se realizara dentro del “Monte de Aguirre”, espacio este que comprende toda la cabecera de la cuenca del “Valle de Tahodio”, zona forestal incluida en el Monte de Utilidad Pública del municipio de Santa Cruz de Tenerife.


