En el periódico “El Progreso”, de fecha 2 de mayo de 1924, el escritor y periodista lanzaroteño Isaac Viera compartió la siguiente poesía sobre Vallehermoso, dedicada a su “ilustre amigo, don Antonio Fernández Armas”.
El de los valles risueños
el de las sendas floridas,
el de las mozas garridas
de dulcísimos ensueños.
El de las tierras labradas
el de los bosques umbríos,
el de alegres caseríos
en las sierras empinadas.
El de los montes espesos
que semejan maniguales,
donde brisas tropicales
a las flores les dan besos.
El de linfas bullidoras
que a la mar van serpenteando,
y en su cristal retratando
clavellinas y pastoras.
El de las frondosas huertas
de espléndidos platanares,
el que abre de sus hogares
al forastero, las puertas.
Yo no he visto a Vallehermoso,
pero me han dicho que es
culto, sencillo y cortés,
mas de su Historia orgulloso.
Que hay en su recinto flores
de penetrantes aromas
y crecen las áureas pomas
en sus llanadas y alcores.
El pueblo de la hidalguía,
el de la franqueza ruda,
el que al progreso saluda
con amor y bizarría.
El que ofrece un panorama
lleno de encanto y belleza,
el que funda su realeza
en el civismo, que inflama.
Cuando arribe a las orillas
del pueblo, pleito homenaje
le rendiré a su paisaje,
escribiendo redondillas.
IMAGEN. Archivo General Insular de la Gomera

