En la Gomera, llegada de soldados repatriados de Cuba.

En este post comparto una referencia a dos hechos interrelacionados; especialmente, en sus contradicciones y diferencias en cuanto al trato a las personas.

Primero, veamos la noticia publicada en el “Diario de Tenerife”, de fecha 25 de julio del año 1889:

“Un soldado de la Gomera, que llegó hace algún tiempo repatriado de la Isla de Cuba y que accidentalmente se halla ahora en esta capital, nos ha manifestado deseos de que hagamos público su agradecimiento y el de sus compañeros á la Asociación de La Cruz Roja en general y particularmente al Sr. D. Vicente Cabrera Lemus, subdelegado de la Asociación en la Gomera, por las atenciones y auxilios que de una y otro han recibido.

Dicenos que habían llegado de aquella isla Domingo Hernández Mendez (sargento), Enrique Díaz Hernández, Eliseo Santos y Policarpo Barrera García, de Vallehermoso; Rosendo Sánchez Mesa, Antonio Martín y Gregorio Rodríguez García, de Agulo; y Francisco Medina Díaz, de Hermigua. A todos les proporcionó el Sr. Cabrera Lemus, alojamiento y comida, y abonó de su peculio particular todos estos gastos y los que ocasionó la traslación de cada uno de ellos á sus respectivos pueblos”.

A este respecto, la noticia reseña la llegada de soldados que regresaban de la guerra de Cuba, a la que fueron para defender los intereses de “la patria”; mejor dicho, para intentar preservar los intereses específicos de una minoría elitista y clasista de la metrópolis, y sus negocios instalados en una isla caribeña situada a miles de kilómetros de distancia.

Soldados que, a su llegada a Gomera, fueron recibidos por una persona representante de una institución social altruista como es la “Cruz Roja”. Porque, del contenido de la noticia se puede interpretar que las Instituciones Administrativas Gubernamentales, que los enviaron a la guerra, se olvidaron de sus necesidades vitales y esenciales cuando regresaron a la isla.

Por otra parte, observada la imagen adjunta, refleja el recibimiento dispensado en Agulo al ministro Galo Ponte, acogido y arropado por personas de la elite dirigente local e insular, y sus acompañantes, en la segunda década del siglo veinte durante la Dictadura de Primo de Rivera.

Por lo tanto, observado los datos, aún en sus respectivos contextos, considero que contenido del texto e imagen expresan aspectos que forman parte del mismo “campo social” de aquellos tiempos de finales del S. XIX y primeras dos décadas del S. XX: las desigualdades e injusticias sociales.

Fuente de la imagen: Archivo General Insular de La Gomera.