Pasar por la mimbre, para curar la hernia.

El siguiente contenido es producto del testimonio que me ha sido transmitido por una mujer que, para curar la hernia a su hijo varón de un año, realizó esta práctica tradicional a finales de la década de los cincuenta, en una mimbrera que había en «La Culata» (Vallehermoso).

Porque, “salvo un braguero de plástico que sujetaba la hernia cuando se salía, y hacía llagas al niño, pasar por la mimbre era un remedio casero que estaba ahí, porque no había otra cosa”:

Un día de San Juan, se abre una mimbre grande, estando en la mata, por el mismo centro y dejando la mitad de la punta. La aguanta una persona de un lado y otra del otro lado, formando un arco.

Luego, dos niños vírgenes, un varón llamado Juan y una hembra llamada María, se colocan una frente al otro, y se pasan al niño a través del arco de la mimbre. La niña dice: ¿Qué me das Juan?; ¡un niño quebrado! responde el niño; contesta María, ¡roto me lo diste y sano te lo he dado!; y así, sucesivamente, con ese ritual y diálogo se hace tres veces el paso del niño por el arco de la mimbre.

Después de esa práctica, se deja que las dos partes de la mimbre se junten y, pasado un tiempo, si la mimbre pegó y retoño se curará la persona herniada.

POSDATA:
Por los motivos que fueran, al poco tiempo de ese rito, aquél niño se curó de las dos hernias que tenía. Pasaron los años, y la persona de referencia nunca más tuvo problemas con ese padecer, incluso realizando ejercicios que requerían intensa fuerza física, a lo que un médico cirujano especialista no daba crédito, aunque, buscaba alguna explicación en la posibilidad que, al niño crecer, las aberturas de las hernias se hubieran cerrado por si solas y sin necesidad de tratamiento quirúrgico.

Como se suele decir “realidades de la vida cotidiana”, y sus interpretaciones. Situaciones individuales y sociales y la búsqueda de respuestas y remedios ante las necesidades y falta de otras alternativas y recursos en el mundo de las sociedades tradicionales,…y, a su vez, en ámbitos de las sociedades actuales.

Imagen: Barrio de San Pedro, Valle Bajo, Vallehermoso.