Pastores y ejercicio físico.

Precedentes de la práctica deportiva en espacios naturales de Canarias.
Un día, observando el vídeo anunciador de la carrera pedestre por las montañas de los espacios naturales de la bonita isla de La Palma, y el acierto del mensaje en la promoción de tan prestigiosa prueba deportiva, tejí su relación con un trabajo que realizaba sobre la práctica deportiva en espacios naturales.

En los antecedentes históricos del mencionado ensayo teórico, consideré imprescindible la referencia a los pastores tradicionales, ya que, en su movilidad por el territorio de Canarias son el precedente en actividades de ejercicio físico de modalidades deportivas actuales como el senderismo, carreras pedestres de montaña, montañismo, escalada, barranquismo, salto del pastor,…, y, asimismo, de otras modalidades deportivas practicadas en espacios acotados como la danza y la lucha canaria.

En la sociedad aborigen, la ganadería era una actividad esencial y los pastores, desde sus sitios de majada, recorrían con sus rebaños los diversos lugares en busca de pastos. Por este motivo, los pastores, de la época aborigen y de la época posterior a la conquista por los europeos, estaban en continua movilidad por el territorio.

A este respecto, en una investigación realizada sobre la relación entre la actividad física y patrones de la vida diaria en la población gomera entre los S. III al XV, sus autores encontraron la existencia de una alta movilidad pastoril de la sociedad aborigen (Carballo, Sánchez, Arnay, Hernández, González):
https://doi.org/10.1002/oa.2956.

Actualmente, en una sociedad capitalista y consumista caracterizada por el sedentarismo y el agobio y las tensiones de la vida cotidiana, valoramos mucho el ejercicio físico en la naturaleza, de forma que este gozo y disfrute, divertimento, “desport” o deporte, nos recuerda la similitud con el aprecio percibido por los aborígenes de Canarias respecto a los espacios en los que vivían y transitaban, como bien imagina y menciona Luis Diego Cuscoy, en su obra “Los Guanches” (1969):

“…con el tránsito por los mismos lugares fue trazando las rutas, salvando los obstáculos del terreno o las dificultades que le pudiera poner una barrera vegetal. Es decir, que tuvo que llegar el pastoreo para que el hombre descubriera el mundo y acaso sus bellezas, un mundo ciertamente limitado y estrecho en los primeros tiempos y unas bellezas pacientemente descubiertas y gozadas a lo largo del lento discurrir sobre la tierra, como pudiera ser el espectáculo del amanecer, hora de iniciar el pastoreo, y del atardecer, que es cuando hombres y animales se recogen en busca de reposo. Pero también fueron destacándose detalles particulares de la geografía recorrida, como la fuente, el regato, la colina, el llano, la montaña, aprendizaje graduado que trajo a la postre el mejor conocimiento de la tierra en su conjunto”.

En este contenido, Cuscoy esboza y describe sus ideas sobre las formas de vida de los Guanches. Por mi parte, aún de forma genérica y observadas referencias, expresar mis propias percepciones sobre aquellos pueblos de nuestros antepasados aborígenes de Canarias, que cultivaban socialmente y disfrutaban como seres humanos de una “vida buena”, en sus formas de vida cotidiana y armonía con el contexto natural de cada lugar y cada isla, y a su vez dejando la mínima huella de su paso por los espacios naturales por dónde transitaban.

Imagen: mi tío Manuel Raya Ramos, pastor, en Vallehermoso, la Gomera, saltando un barranquillo con el apoyo de su astia.