Quizás, su denominación deriva de una zona acotada, por ejemplo, para preservar ese espacio como zona agrícola tradicional de cultivo de cereales; un tema a investigar y contrastar.
Ahora bien, si hay un referente cultural a destacar en El Cercado es la alfarería, y dos mujeres relevantes han sido transmisoras de estas prácticas de la cultura aborigen, Guadalupe y Rufina.
Por otra parte, el contenido del romance «quién ha visto en El Cercado, casas de cemento armado», también refleja la referencia del imaginario social a un pueblo de cultura tradicional que conservó su arquitectura y cultura original; mientras, otros, en los fondos de los valles, se «modernizaban» con los nuevos modelos de inmuebles y modas foráneas que penetraban por las zonas costeras y pescantes.

